La ansiedad

Hoy voy a hablar de algo que no es tan fácil de expresar pero que a los emprendedores también nos pasa. Muchas personas que me leen quizá piensen que vivo la vida perfecta, que nuestra familia nunca discute, que Lucía no rompe un plato y que me faltan días para gastar los ingresos del mes, en lugar de sobrarme días como a la mayoría. Nada más lejos de la realidad, de hecho estas reflexiones despierto no pretenden idealizar mi vida, sino compartir cosas que vivo y pienso en mi día a día.


Bueno pues estamos de mudanza, la segunda en seis meses, quedan pocos días para resolver, aún no tenemos la casa confirmada y creo que no me sienta bien, aunque estoy cómodo con la improvisación, al tener familia de por medio no es tan fácil la situación. Creo que me está estresando un poco la búsqueda de la casa porque las condiciones entre Asturias y Cantabria cambian. Vamos que llevo un par de semanas hablando con inmobiliarias y particulares, viendo casas que se caen, recorriendo la región en coche y tratando de encontrar nuestro nuevo espacio algo lejos de la ciudad, parece una utopía. Fue una sorpresa darme cuenta que casi nadie alquila, sino que todo se vende, también que desde el COVID la cosa ha cambiado, han subido considerablemente los precios y en algunos pueblos me dijeron que ese año se había vendido todo, ¡y a que precios!.


Seguimos buscando y encontramos la oportunidad que más nos gustaba, oferte un alquiler con opción a compra y no aceptaron, luego vimos otra donde ofrecimos pagar por adelantado varios meses pero también la querían vender, por no hablar de las condiciones abusivas de algunos propietarios, cobrando al inquilino gastos de inmobiliaria, la mitad del seguro de alquiler o pidiendo este seguro un contrato de trabajo indefinido, con un año de antigüedad y 1.300 euros al mes, algo que no tiene mucha gente en Cantabria. La verdad es que creo que en el fondo siento indignación por la especulación inmobiliaria, por las grandes desigualdades sociales y por los bancos que prestan a los que no lo necesitan, a los que pueden vivir de las rentas.


Pues todo eso creo que me ha hecho pensar demasiado, a pesar de dejar fluir las cosas cuando alguna casa que nos gustaba no salía, ayer me ha salido un herpes y siento que duermo peor estos días. Al buscar la definición de ansiedad en wikipedia habla de tensión y en parte creo que eso es algo de lo que siento. No me identifico con las definiciones de miedo, temor o inquietud, no es para tanto porque mi confianza y esperanza hacen que no caiga tan bajo. Pero la verdad es que no es agradable, siento que estoy disperso, que me cuesta enfocarme, que no me rinde el trabajo y me distraigo más de la cuenta. Siento que la mente vuelve sobre ese tema de la casa en cuanto me despisto, miro un plan B y C por adelantado, molesto a familiares con esto, esta en muchas de mis conversaciones y quiero ya salir de ello.

Como siempre, me resguardo en la naturaleza, la lectura, los amigos, los paseos o la escritura, le quito hierro al asunto y estoy convencido que en unas semanas me estaré riendo de este exceso de preocupación, porque la experiencia me dice que no es para tanto, pero reconozco que hoy me gano, no pude controlarlo y debo aceptarlo. Pediré la revancha porque no voy a dejar espacio a la ansiedad para que domine la cancha.



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