¿Cómo me identifico con Salvador Allende?


Después de conocer la gran admiración que escritores como Galeano tenían por Salvador y terminar de ver la película “Allende en su laberinto” comencé a reflexionar sobre algunas ideas y traté de rescatar viejos recuerdos que me identificasen con ellas.

- Allende siente la traición de todos los generales, pero la que más le duele es la de su amigo Pinochet, quién finalmente ocupará el poder y someterá el país a 17 años de dictadura. En el palacio de la moneda se siente solo, acorralado, sin nadie que pueda ayudarle a salir adelante. No tiene escapatoria pero tampoco está dispuesto a coger el primer avión que le ofrecen a él y a su familia para abandonar el país. Allende no se rinde! Grita en la película y paga con el precio de su vida esta derrota del movimiento socialista y obrero en Chile.

La soledad es parte del viaje, lo llevo sintiendo desde hace 15 años cuando comencé mi primera aventura empresarial, Polo café-bar. Después no dejó de acompañarme cuando viajaba a Londres o Manhattan, y ha sido fiel compañera en los meses en India y Ghana. Al final he aprendido a domesticarla, a encontrarle el lado positivo y disfrutarla. Pero en aquellos momentos del Polo, momentos especialmente difíciles en mi vida, estaba solo pero tampoco quería rendirme, no sabía como pero seguía adelante, parecía que no había salida por ninguna parte. La traición que más me dolió además de la del arquitecto, hermano de un amigo, fue la del dueño del local, que me dejó endeudarme un poco y me llevo a juicio sin avisar. Era una situación que no había imaginado nunca que podría pasar.

- Allende decide quedarse y luchar. Sintiendo una incoherencia o paradoja en ese momento, pues observa que su lucha y movimiento pacífico concluye con la defensa de su líder con las armas. Siente que no ha aprendido nada al ver morir a sus camaradas que lo defienden.

Creo que en determinados momentos de la vida he sentido también dudas sobre algunas decisiones. Aunque soy de los que piensa que no hay decisiones equivocadas sino aquellas que no se toman. Pero es cierto que me he cuestionado muchas cosas.

Al cabo de los años me he dado cuenta que hemos sido muy asistencialistas, que hemos llevado juguetes, ropa, medicinas y material escolar, pero no hemos realmente ayudado a transformar. Que al principio hemos llevado voluntarios pero financiado pocos proyectos, igual que aquellas organizaciones a las que criticábamos por esto.

Me siguen preguntando por ejemplo, si desde mi organización Hola Ghana no hubiese sido más acertado enfocarme solo en un país, como Ghana para generar más ayuda o impacto. La verdad, no tengo la respuesta, sigo buscándola, pero en su momento sentí, especialmente cuando el ébola se pudo de moda en África y todo se paró, que sino llega a ser por los proyectos que teníamos en otros países, la organización habría llegado a su fin. También en un momento de mi vida, decidí abrir proyectos en Latam sabiendo que muchos españoles no podían viajar a Ghana o India porque no tenían un buen nivel de inglés, y quería ofrecer una alternativa. Creo que es parte de la vida seguir pensando y buscando la coherencia, aunque a veces la vida sea una paradoja.

- Allende se muestra totalmente optimista en una situación terrible de golpe militar y control del país por parte de los tres ejércitos. También incluso cuando cortan las comunicaciones y es aislado de su pueblo, el único que podría defenderlo. Allende no cree posible que vayan a bombardear el palacio de la moneda. Sigue luchando y ganando tiempo. Sigue dando ordenes hasta el último momento.

Como muchos otros emprendedores y líderes, soy un optimista nato. Yo también creí en muchas ocasiones que todo iba a salir bien a pesar de los avisos y la difícil situación que estaba viviendo. Yo también creía que saldría a flote aunque el barco se estaba hundiendo. Eso me ayudo a mantener dentro de lo que cabe la calma, seguir trabajando y buscando oportunidades. En el caso del bar, probé a contratar maquinas de azar, probé a abrir por las mañanas para el vermouth y de lunes a domingo sin descansar. Contraté camareras y me relacionaba con otros amigos empresarios para llevar gente al negocio, hice fiestas y ponía los partidos de fútbol en un proyector grande, daba unas tapas deliciosas... fui pagando como podía a los bancos y proveedores sabiendo que era mucha la deuda y poco el dinero. Óscar no se rinde!

Y tu, ¿Cómo te identificas con Salvador Allende?

#fe #éxito

Entradas recientes
Buscar por tags